Mi ordenador no enciende de repente. ¿Qué ha podido pasar?

Que un día al despertarte intentes encender tu ordenador, y este no encienda no es algo normal y puede ser causado por diversos factores. Además, detectar estos problemas se vuelve una tarea tediosa cuando la persona que está frente al ordenador no tiene los conocimientos adecuados para dar con la solución.

Para estas personas y para todas aquellas que se encuentren en esta situación, desde Al Rescate vamos a tratar algunos de los casos más comunes por los que un ordenador suele dejar de funcionar. 

Como en algunos de los casos habrá que abrir el ordenador y comprobar algunos componentes, es recomendable hacerlo junto a una persona con conocimientos sobre ordenadores o directamente enviar el ordenador con profesionales

Comprobar la corriente o fuente de alimentación

Aunque no lo creas, esta es la causa más común de todas. Debemos comprobar que los enchufes que dan electricidad al ordenador están funcionando correctamente, ya que, si es culpa de estos, significa que tu ordenador está a salvo y el fallo es eléctrico.

También debemos revisar que los cables se encuentren bien conectados tanto al enchufe como a la fuente de alimentación. Algún movimiento puede mover los conectores de los cables y hacer que no le llegue corriente a la fuente de alimentación.

Finalmente, no podemos olvidar si el botón de la fuente de alimentación está encendido. Es raro, pero hay ocasiones en las que, si la parte trasera del PC está pegada a la pared, puede apagar el botón de encendido de la fuente de alimentación.

Una vez comprobado que el problema no es externo sino interno pasaremos a abrir el ordenador y a comprobar estos posibles casos.

Cableado Interno

En el caso de que el fallo se encuentre en el cableado interno del ordenador, la única manera de comprobarlo es desconectar todos los cables internos e ir comprobando que todos están funcionando.

En primer lugar, deberemos desconectar todos los periféricos del PC y asegurarnos de que no haya corriente.

Una vez abierto el ordenador comprobaremos que no haya ningún cable desconectado o algo que los obstruya. 

En caso de que todos los cables estuvieran conectados, procederemos a desconectar todo el cableado interno del ordenador e iremos conectando de vuelta los cables comprobando que van dando energía a los componentes del PC. 

Debemos ir componente por componente para saber qué cable es el que puede estar fallando. No olvidemos apagar la fuente de alimentación una vez comprobado que los cables funcionan.

Si hemos comprobado que todo el cableado interno del ordenador no está dañado es hora de pasar al siguiente caso.

Fallo de los componentes

Si hemos comprobado que el fallo no se encuentra en el cableado interno del ordenador, tendremos que empezar a comprobar si el fallo se encuentra en algunos de los componentes del ordenador.

Comenzaremos por ir desconectando los componentes uno por uno como los discos duros, tarjeta gráfica, sistema de ventilación, etc… 

En el caso de las memorias RAM deberemos dejar siempre 1 y al comprobar su funcionamiento cambiarla por otra; esto se debe a que el fallo podría estar en una de las memorias y así identificarás cuál de ellas es.

Si el ordenador enciende debemos ir conectando componentes para ver si al conectar alguno el ordenador deja de funcionar. En caso de encontrar el componente defectuoso habrá que sustituirlo.

En caso de haber realizado todas estas comprobaciones y no haber encontrado el problema es posible que este se encuentre en la placa base o el procesador. 

En cualquier caso, llegados a esta situación lo mejor será acudir a profesionales y dejarlo en sus manos.

Debemos recordar que el tratamiento interno de un ordenador debe realizarse siempre con mucho cuidado y con alguien que tenga conocimientos. Si cualquiera de los pasos anteriores no se realiza correctamente podríamos dañar el ordenador y generarle más problemas de los que ya tenía.